Es mejor así
Nunca te llamé ángel, aunque a veces así lo quize creer. Nunca rechazé tu humanidad, con tus errores acepté vivir, pero eres incapaz de aceptar los míos. Dices que soy como los demás, me niego a creerlo, pues yo no lo hago por el sólo despecho y el vulgar desasosiego. El que no quieras o puedas comprenderlo, ya no es una cuestión que este en mis manos.
Te amé con todo lo que fui, nunca dejé en tus manos mi felicidad pero la quize compartir. Dices vivir en el presente, pero te aferras al pasado de forma tal vez inconciente. Y esta bien, ya no me interesa, ahora sé que por más que lo intenté nunca tuve oportunidad contra la persona que deseabas que fuera.
Yo siempre me mostré tal cual soy, nunca fingí mi personalidad. Vivimos algo bello y es mejor que así todo termine. Me olvidarás, tal vez, las personas son algo curioso, pues corta es la gratitud y largo el enojo. Yo me voy tranquilo, por que te digo lo que pienso en este momento. Y es posible que me compares a otros, que estas palabras te causen enojo…Pero no me las puedo guardar, aprendí de ti que tengo que ver primero por mí.
Dices que te podrías volver la bruja de mi cuento, pero así como yo no soy como ningún otro que te ha amado, tu tampoco lo eres. Y si al leer esto decides que aun así quieres serlo, te digo con tranquilidad que hagas tu mejor intento, yo ya quemé mis naves y no tengo nada más que hacer que seguir caminando. Así siempre ha sido, aún cuando estaba contigo.
Y antes de despedirme, te digo que yo no creo haberme cabado un comodo hoyo, pues el conformismo y la apatía por la que hoy me cambias son tumbas para los sueños y yo prefiero seguir siendo fiel a mí mismo, desde mi camino que no para, aunque no seas capaz de verlo.
Al final, todos somos humanos, y no soy mejor que tú. Nuestros caminos se separan y por la forma en que lo hacen, tal vez no se crucen nunca más. Por eso prefiero guardarte como un hermoso recuerdo y una valiosa lección. Tomaste tus desiciones y así tambien tengo la libertad yo.
Adios para siempre, Princesa del Alba, la de hermosos ojos y huraño corazón, fue un placer estar a tu lado y no dudar de que durante mucho rato fui por ti amado. Cuídate Gabriel, soporta con fuerza los embates de la vida y espero que el que ahora a tu lado camina sea lo suficientemente fuerte para mantener el ritmo de tu vida. No me voy descorazonado, tal vez levemente desepcionado, pero con un gesto me despido de ti, mi bruja particular.
Atentamente
El que puede llegar a ser tu demonio